viernes, 27 de julio de 2012

Perversa



No es fácil ser Perversa, así de simple, y no me refiero sólo a ser una mujer que escribe historias de sexo en un blog junto con sus amigas, me refiero a más que eso.
Llegar a considerar el sexo como algo natural, simple y sin sobrevalorarlo, requiere tiempo y madurez. A las mujeres desde pequeñas nos hablan de sexo, pero no nos hablan de placer, de orgasmos, de piel, de gemidos, de sensaciones ricas; nos hablan de embarazos, de sida, de que si nos acostamos en la primera cita somos putas, que si no les damos el gusto a los hombres en la cama, nos van a cambiar por otra y así un sin fin de cosas que se centran más en lo que los hombres quieren o en lo que las demás mujeres hablarán de nosotras.

Cuando te das cuenta de que el sexo es eso, simplemente sexo y que puede ir acompañado de amor, de calentura, de curiosidad, de incertidumbre, de capricho,de obsesión, de ternura, etc, etc, y de todas ellas juntas, por separado, mezcladas o de ninguna, se comienza a pasar bien.

Lo que yo persigo con el sexo es placer, puro y delicioso placer, el resto de lo que acompaña ese placer puede ser variado y es lo que le pone pimienta al asunto.
Y cuando se supone que el asunto se pone sencillo, tanto que hasta escribes en un blog sobre ello, viene el resto y te lo hace difícil, vienen los miles de prejuicios de las personas. Me han dicho de todo gracias al blog, Diosa, Puta, Mentirosa, Fantasiosa, Idola y así podría pasarme el post entero enumerando los adjetivos.

Lo más complicado viene cuando conoces a un hombre y se entera de que escribes en un blog o cuando algún hombre se te acerca por escribir en ese blog. No sé que se les pasará por la cabeza, pero casi piensan que si se acuestan con una se volverán multiorgásmicos. Se imaginan todas las historias del blog juntas en una noche, cuál maratón perversa, después les baja la inquietud de ser protagonista de una de las historias y viene la ya concurrente frase “Si alguna vez tú y yo estamos juntos, espero estar a la altura del blog... porque escribirás de mí ¿cierto?” y ya se imaginan protagonizando una de las historias, preocupados de cómo describiremos su cuerpo de adonis, su pene inmenso, sus erecciones simultáneas y así casi la mejor porno de la vida protagonizada por ellos... O sea, quieren que una perversa les haga de todo, les regale el mejor placer de sus vidas, pero después en la historia quieren que nosotras contemos la película como si ellos fueron los que nos dejaron casi inconscientes a punta de orgasmos...

Si resulta que formalizas una relación, ya muy pronto viene la inocente frase “¿Y ahora cómo lo harás con el blog?” ¿dije inocente? corrijo = ¡¡¡MACABRA FRASE!!!, porque detrás de eso viene el resto; “imagino que no escribirás sobre otros mientras te acuestas conmigo”; “¿Cómo te sentirías tú si yo escribiera de mis aventuras con otras mujeres?”; “Ya sé que son historias antiguas y que para ti es entretenido e importante escribirlo, pero no puedes evitar que yo sienta celos”... “¿Pero no entiendes que yo reconoceré cuales son tus historias?, no quiero saber si tu ex la tiene más grande que yo!!!” y bla bla bla...

El sexo es tan simple y tan rico a la vez, por eso cuando mejor lo paso, es con aquellos hombres que lo toman en su justa medida, esto es PLACER!, sin complicaciones, sin cuestionamientos ni expectativas, el sexo es eso, simplemente sexo, dar y recibir, querer sentir placer y calentarte porque el otro también lo siente, disfrutar del bendito ORGASMO y de todo el proceso previo. Mis protagonistas son esos hombres, los que entendieron y me entendieron, los que no se reafirman por protagonizar una historia y los que no esperan que yo les dé nada, a algunos los he amado, a otros los conservo de amigos y otros simplemente fueron pasiones de una noche, pero ninguno de ellos planeó la historia antes de que pasara... así que ya saben machos lectores, acá la pega, se hace de a dos!

#LasPerversas
@Ele_enletras @LimarySanchez @Maladeadentro @Sita_Marilyn

viernes, 6 de julio de 2012

Educando a mi clítoris




No me sorprende la incapacidad de la hembra de hablar sobre sexo. No hablo de la conversación típica sobre si te tiraste o no a alguien, sino de la profunda respecto de la calidad de la performance, donde tienes la posibilidad de recibir consejos sobre tener mejores orgasmos. Nos enseñaron a callar, a ser permisivas, a ser “finas, educadas y elegantes” y sólo estar para el deguste del macho.

El porqué no me sorprende es muy obvio. Estudié en un estricto y formal colegio, en mi familia no se habla de sexo y algunos aún me quieren desheredar por escribir en este blog sobre mis historias de cama. Cada vez que digo pico me asesinan con la mirada, aunque hay algunos disidentes que tratan de llevarme el paso, pero sólo tratan. Mis amigas eran poco dadas a conversar sobre estos temas y mucho de lo que aprendí fue gracias a tremendos personajes que pasaron por mis sábanas o bien leyendo a escondidas cuando internet se demoraba horas en cargar una página.

Tuve malos polvos... malos... ¡¡¡malos!!! De esos donde te le quedas mirando tratando de descubrir si se habrá dado cuenta que no se paraba y que en realidad no estabas sintiendo nada. O que llegaban, te rasgaban los calzones y te lo metían como su fueras sólo un cuerpo y no una hembra.

Muchas veces callé. Callé por ignorancia, por vergüenza, por miedo, por no hacerlos enojar, porque no sabía cómo reaccionar, porque no sabía tampoco cómo hacerlo mejor. No me conocía. No entendía la potencia de mi clítoris, lo desatado de mis besos, la necesidad del roce en mi piel, la locura de mi lengua en búsqueda. No sabía pedir... ¿pedir qué? ¿un orgasmo a secas? No, toda petición debe ir acompañada de una pequeña explicación:

  • Un poquito más a la derecha, un poco más abajo... ¡sí! ése es mi clítoris y cada vez que lo tocas siento cómo se descarga mi piel en olas de pasión incomprensibles e inexplicables.
  • ¡No! no tan fuerte por favor... si rozas suavemente mis pezones, se conectan con mi clítoris y dilatan mi vagina.
  • Amo cuando tu lengua roza mis orejas y cuando me dices palabras cochinas susurradas con tu aliento caliente... Cada vez que lo haces siento cómo me embargan mis propios fluidos en la entrepierna.
  • Agárrame del pelo mientras me penetras, no fuerte! desde la nuca, como si no quisieras que me marchara de ahí... si lo haces, mi entrepierna late en contracciones que embargan mi cuerpo de placer.

He descubierto la satisfacción a través de las palabras, pero esas palabras vienen del autoconocimiento... la masturbación ha sido clave para comprender que si hablo con el macho que me calienta por la vía que sea, unos roces a mi clítoris puede llevarme al orgasmo rápidamente. Necesito de la imagen, de la palabra, de la seducción. Necesito sentirme ferozmente deseada.

El sexo no es sólo penetración, por favor no vengan a metérmelo como se mete un helado en la boca, si no me han preparado y excitado antes. Soy de juego, de revoloteo, de hormonas desatadas, de mantener el calor de la entrepierna por un rato. Me gusta quedarme quieta para sentir la turgencia de mi compañero adentro mientras late acompasadamente a mis propias contracciones. Me gusta cuando mis pezones se yerguen al contacto con la lengua. Cuando... cuando tantas cosas... con un hombre que me calienta soy capaz de hacerlo todo, cualquier cosa... “mételo dónde quieras y cómo quieras” es mi frase favorita.

He tenido malos polvos... pero he tenido buenos también. Fueron buenos cuando comencé a leer, a preguntar, a explorarme. El día que decidí que una cacha puede ser sólo un polvo al aire, pero como es mi decisión tengo que gozarla, por lo que nunca más iba a fingir un orgasmo ni a quedarme callada. Me responsabilizo primero por mis orgasmos... y desde ahí puedo hacer gozar a mi compañero.

La libertad... bendita libertad de pedir y gozar... hablando, gimiendo... no toda la responsabilidad es del macho. Muchas veces cuando no nos escuchan es porque no nos hacemos entender.

Tacto, tino... no, no han sido mis compañeros en la vida... pero el macho que comparte mi lecho debe saber entender. Para mi siempre en la cama hemos sido dos...

#LasPerversas
@maladeadentro @limarySanchez @Sita_Marilyn @eLe_enletras